CAST / GAL

Sueños marchitos
María, 48, Arteixo, A Coruña

Desde mi apartada ventana soñaba, entre otras cosas, con ver el mundo. Con vivir. Ser libre.
Fueron esos sueños los que me ayudaron a mantener la alegría y la ilusión. Como una margarita que crece hacia el sol, yo me centraba más en mis sueños que en la realidad, aunque en el fondo supiera que nunca se harían realidad.
Al final, como cualquier flor, murieron y se mustiaron más rápido de lo deseado.
Aunque debemos recordar que el cadáver de una flor sirve de abono para otra.
Y que de un sueño roto, florecen millones.
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