CAST / GAL

Anhelos
Susana, 44, Ares

La brisa del mar le despertó, aunque siguió con los ojos cerrados, disfrutando de los sonidos de niños chapoteando en el agua, olas del mar rompiendo en la arena y gaviotas revoloteando. Inhaló esa combinación de olor a salitre y crema solar que tantos veranos le había acompañado y pasó la lengua por los labios, percibiendo ese sabor salado, incrustado en la piel tras un baño en el Atlántico. Su sonrisa se amplió al sentir el contacto de su piel y abrió los ojos, al otro lado se encontraba una enfermera, acababa de despertar en una planta de cuidados intensivos.
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