CAST / GAL

Cristales rotos
Sarah Satom, 41, Fene, A Coruña

La niña subía cargada la cuesta empinada, en su carrito lucían brillantes los sueños rotos que no se cumplieron.
-Soñar es peligroso -le decían a su paso-. ¿No ves que cuando los sueños se rompen, después te cortan?
Ella seguía sonriente cuesta arriba.
-Pero ¿dónde vas, muchacha?
Los sueños son hermosos aunque frágiles, como el cristal, es cierto. Llegó al fin frente al contenedor verde, y contestó a los que la siguieron.
-A veces los sueños se rompen, pero pueden reciclarse, para crear sueños nuevos.
Y ya nadie volvió a soñar con miedo.
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