CAST / GAL

Y COMENCÉ A ADORAR LAS PALABRAS
CHARO, 86, A Coruña

Finalista

Mi padre había plantado claveles en el balcón. Yo, cinco años y hermano de meses, no iba al colegio. Vagabundeaba por la casa y vigilaba el crecimiento de aquellas plantas, Mi madre me enseñaba a leer y a garabatear palabras. Un día, entre los claveles descubrí un nido con un pájaro diminuto. En mi cuaderno escribí: “ay un pájaro”, para no olvidarme de contárselo a mi padre.
Aquel día, él llegó tarde. Yo esperaba despierta. Oí la puerta, sus pasos, sentí su beso y oí su pregunta: “¿Dónde?” Mi cuaderno estaba en la mesilla.
Compartir: