CAST / GAL

Escribiente de lágrimas
Kalidasa, 42, MADRID

Nunca olvido mis sueños. Y cuando me despierto, los escribo. Desde hace cinco años, dedico media hora al día a reconstruir lo que he vivido por la noche. Me gusta sentir que no voy a la deriva. Que los crímenes que cometo no quedan impunes y que el veneno que derraman en mi copa perseguirá a mi verdugo. Esta noche he soñado que lloraba, y, al levantarme, me he reído a carcajadas. Al fin y al cabo, no hay daño, por punzante que sea, que no se mitigue al picar el billete de vuelta en el despertador de la mesilla.
Compartir: