CAST / GAL

Caminantes
Trirreme, 33, Zamora

Caminó acompañado por ellos mientras dejaba atrás las huellas de toda una vida en busca de un horizonte seguro.

Atravesó ríos con corrientes burocráticas que ahogaban sueños sin clemencia ni pudor. Selvas teñidas de sangre que bajo su manto tupido cubrían la mórbida esencia del mal.

Luchó contra el reflejo que veían de él culturas que jamás habían sondeado su rostro.
Sucumbió a la nostalgia y las lágrimas acunaron sus noches cuando el estómago suplicaba sustento.

Fueron ellos, los sueños, quienes remaron, talaron, demostraron y animaron cuando la mente cedía cordura a cambio de paz.

Gracias a ellos por acompañarle.
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