CAST / GAL

La fábrica de recuerdos
Miguel, 36, Pamplona

El peso de una realidad, que reposa confiada sobre unos párpados despiertos, se va tornando en dificultosa tarea cuando el día llega a su fin. Y es ahí, en ese momento en el que el día acaba, cuando casi sin avisar, los párpados sucumben, dejando a la consciencia libre de un cuerpo que esperará paciente. Y en ese tiempo sin ley, el presente antes retenido en las retinas curiosas, pasará a ser recuerdo eterno.
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