CAST / GAL

Un día, cada día
Camino, 35, A Guarda, Pontevedra

Un día soñé con un reencuentro que no puede sellarse con un abrazo, ni la piel puede brindar.
Cuando la muerte acecha, quienes mantenemos el testigo del vivir nos conformamos con regresos ficticios al cerrar los ojos.
Hay veces que deseamos no despertar, prolongando la insólita vuelta de quienes marcharon para no volver en ese camino de paz y emoción.
Otras veces, ese instante onírico se vuelve pesadilla, porque tememos a la guadaña y a los secretos que esconde en el más allá.
Un día soñé con tocarte, tal y como la vida que compartimos me permitió hacer cada día.
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