CAST / GAL

La máquina de los sueños
Fernando, 48, Ávila

La invención de la máquina fue un éxito. Funcionaba a la perfección, todos comenzaron a dormir sin problema de un tirón, solo tenían que pedirlo y él, amablemente y sin costo alguno, se mostraba cumplidor.
Todo se complicó cuando el estafador, su propia sangre, comenzó a cobrar por sueños felices a sus espaldas. Las solicitudes se agolpaban y cada vez era más difícil contentar a todo el mundo.
Cuando descubrió que hacer lo contrario era tan fácil, permutó lo realizado, y ahora, todos tienen hermosas pesadillas que los despiertan sofocados, da gusto ver sus ojos amoratados por la mañana.
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