CAST / GAL

Y sonó el despertador...
Markos Manchado Mateos, 35, Don Benito (Badajoz)

Tenía dos opciones frente a sí. Camino rojo o morado.
Pestañeó dos veces y el camino rojo desapareció. Ya no tenía elección.
Al volver a pestañear el suelo empezó a desvanecerse y cayó en un pozo profundo.
Se dijo que no podía volver a cerrar sus ojos. Evidentemente, al decirse eso, no pudo hacer otra cosa más que volver a pestañear. Un árbol apareció frente a ella, así como una escalera que utilizó para salir de allí. Al subir, vio una luz intensa y escuchó un pitido estridente. Eran las nueve de la mañana. Iba a llegar tarde al trabajo.
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