CAST / GAL

EL CIELO ESTÁ FRÍO.-
Amós Láiz García, 67, Villaquilambre (León)

Ésta es la historia del hombre que, perdido y desorientado, caminó hasta llegar al cielo.
Primero fatiga, después el cansancio, la sed le acuciaba. Me detendré poco pues mis sueños caducan pensaba el anciano.
Sus ojos miraban cada vez más llenos de luces muy blancas, gentes que hablaban un idioma extraño, portando dos alas.
Yo busco...y se quedó pensando.
¡Quiero ver el cielo! ¡Yo quiero tocarlo! Desde pequeñito, la abuela, mamá, todos me decían, tal vez si eres bueno subirás al cielo.
Alcanzó la nada, sólo luz y frío, ni ruido ni almas...
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