CAST / GAL

Miel y semillas
Antía, 19, Oleiros, A Coruña

La luz cándida de un nuevo amanecer incidía en los numerosos tarros de cristal que desfilaban en sintonía por la larga cuerda que moría en el Gran Árbol. Cientos de sueños descansaban ahora en sus ramas, dignificados por haber cumplido su función: algunos, acompañar el descanso plácido de su pensador, unos, atormentar con recuerdos y otros, los más osados, dar una lección al durmiente. Los sueños eran para el Gran Árbol lo que la miel para las abejas y las semillas para las hormigas: sólo podía crecer si creían en los sueños.
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