CAST / GAL

Iria
Tamara, 38, A Coruña

Los caminos hacia los sueños son muy diferentes. Existen senderos frescos y frondosos que conducen de manera natural al claro del bosque. También están las rutas serpenteadas por la montaña. Son travesías yermas, extenuantes, puesto que deambulas largas jornadas subiendo y bajando sin vislumbrar la cima. Por último, tenemos las calzadas asfaltadas por el hombre. Huelen a una mezcla de alquitrán y esperanza. Son bulevares largos, con semáforos en rojo y calles cortadas, pero también con puentes que atraviesan ríos de otra manera imposibles de cruzar. Muchos sueños se han cumplido gracias a ellas. El mío tiene nombre de niña.
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