CAST / GAL

Un sueño cualquiera
Alejandro, 18, Nigrán, Pontevedra

Estaba en el banco del patio. Llegó ella con su semblante habitual. Entonces agarró la espada del suelo y apuntó hacia mí. Yo estaba preparado para aquella contienda.
—“¡En garde!” —gritamos al unísono.
La batalla fue espectacular, o es lo que dijo. Aunque más espectacular fue para mí verla a ella allí, en la cama, medio dormida, simulando en voz baja todos los sonidos del enfrentamiento mientras narraba la lucha en un tono muy parecido al de una persona ebria.
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