CAST / GAL

El hombre invisible
Eclipse, 47, Valladolid

Inspiraba profundamente antes de entrar, aventurándose a hacer la compra con la determinación de un legionario. Los estantes y productos eran transparentes a sus ojos, al igual que invisible era su persona para los que pululaban por los pasillos.
Su único propósito era llegar a las ofertas de los productos a punto de caducar; no daba para más, tanto la bandeja de carne como él estaban, muy a su pesar, en la recta final de su existencia.
Salía a la calle, tomaba aire profundamente, miraba al cielo, sonreía… Despertó sobresaltado, confuso, desorientado. ¿Triste realidad o mal sueño? Quizá sueño real.
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