CAST / GAL

N. YORK, N. YORK
DULCINEA, 59, VILLAMAYOR DE GÁLLEGO (ZARAGOZA)

Al bajar del avión notó como el viento le helaba la cara, los copos de nieve caían despacio tiñendo de blanco su larga melena negra, se dirigió como el resto de los pasajeros a la terminal para recoger su maleta. No se podía creer que hace tan sólo unos días era una estudiante mediocre con ganas de comerse el mundo y ahora estaba allí en Nueva York, su ciudad soñada y la culpa la tenían esos euros perdidos en un bolsillo, ese boleto premiado. Se pellizcó en el brazo. Estaba despierta.
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