CAST / GAL

Mamá
Laura Vega, 35, Vigo

Tenía todo lo necesario para ser feliz hasta que llegó él y le enseñó que no tenía nada. Le mostró que la felicidad se mide en las cosas pequeñas como los besos que te dan, como despertar al lado de la persona a quien amas. Le enseñó que el más grande de los dolores se transforma en amor cuando traes una vida al mundo y que vale la pena la recompensa. Aprendió que el amor es infinito y se multiplica cada mañana. Descubrió la verdad de la vida y desde entonces su felicidad reside en escuchar una sola palabra.
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