CAST / GAL

Paraíso
Fi, 62, VILLAOBISPO DE LAS REGUERAS

Poco antes de que los domingos fueran amargos, había descubierto el quiosco Paraíso subiéndome a palmeras de chocolate, deslizando por mi paladar tabletas de dulce de leche solidificada envueltas en cartón beige, degustando bananitas rellenas de pasta fluorescente, probando puntería con lacasitos multicolores y crujientes, triturando ronchitos de azúcar, cacahuete y cacao (¡tan ricos!), engullendo regalices rojos como Bug Bunny zanahorias, o saboreando un interminable bollicao de crema de cacao relleno de estabilizantes, colorantes y conservantes… Y así, sucesivamente, hasta el último céntimo de la paga. Pero un mal día, mi madre y el endocrino me prohibieron los domingos.
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