CAST / GAL

Sin luz
Cristina, 32, Madrid

Se fue la luz y el tiempo se detuvo. No escuchaba nada, tan solo su respiración y el sonido de la lluvia que repiqueteaba la ventana. Se fundió con aquel sonido hasta hacerse gota de agua, y entonces, surcó el cielo.

Visitó ventanas de niños que leían cuentos, de parejas que brindaban y reían mirándose, de una chica que lloraba viendo una película.

Pero decidió seguir su camino soñado y así llegó al mar. Cristalino, salado. Calmado e inmenso. Qué feliz final para una gota, fundirse con el mar y renacer.

Fue entonces cuando despertó; la luz había vuelto.
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