CAST / GAL

El viento
Angélica Ferro, 41, Madrid

-Despierta, pequeña niña. Despierta - Rosalía abrió los ojos y, desperezándose, miró la luz de la luna a través de la pequeña ventana.
Estaba soñando algo, pero no podía acordarse. Sabía que en el sueño algo la había despertado.
Dándose media vuelta quiso volver a dormirse pero la voz que había creído oír en sueños volvió a hablar.
-Rosalía, pequeña, no vuelvas a dormir, al menos, de momento. Pequeña niña, despierta y escribe. Escribe todos tus sueños porque ellos serán los sueños de toda Galicia. Ahora duerme. Duerme y sueña-.
Al despertar, Rosalía supo que había escuchado al viento.
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