CAST / GAL

La voz
Apocrifo, 57, Ávila

- ¿El 43?
- yo-
Reconocí su voz entre gente anodina que esperaba su turno.
Allí estaba ella, la mujer que siempre reino en mis sueños, que amé hasta los difusos márgenes de la cordura.
El tiempo había sido benevolente con ella, ensañándose conmigo.
Me escondí tras el silencio anónimo de las personas grises.
Ojalá pudiese haber seguido recordándola con aquella sonrisa insolente, tan suya; con los pies descalzos sobre la humedad de la arena. Muriendo en cada segundo sin su beso.
Tan lejos...
- ¿le pasa algo? -
No hija, gracias, solo me he bajado de un sueño.
Compartir: