CAST / GAL

Pirueta
Juan Jos3, 43, Sevilla

Esa verdad, tenaz, había terminado por imponerse y él también, con amargura, al final de sus días, la había comprobado. Lo vio siempre, en él y en los demás: solo se sueña aquello que es imposible realizar, lo que no llega, lo que no se cumple.

Ahora que era viejo quería soñar que volvía a ser joven para no conocer esa certeza: para volver a tener el convencimiento salvaje de la ensoñación, de que los sueños pueden materializarse. Aunque este fuera otro más que no llegara a alcanzar. No podía vivir -ni morir tampoco-, pura contradicción, sin dejar de soñar.
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