CAST / GAL

No te vayas, abuela
signoreacca, 28, Arucas, Gran Canaria

Y ahí seguíamos discutiendo porque decía que no había comido nada tras tres platos distintos en la cena. Nunca había pesado tanto pero aún así no comía nada, decía. Luego de aceptar el segundo huevo y el yogur, comenzó a hablar de su hermano que nos visitó ese mismo día. "Le decían el loco", me dijo. "Tiene un corazón muy grande" continuó mientras enumeraba travesuras que según ella realizaba "sin maldad". Mi abuela no recuerda lo de ayer ni lo de por la mañana, pero sí la vida que vivió. Sueño con que no se vaya nunca.
Compartir: