CAST / GAL

Maldita palabra
José Luis Chaparro, 62, Badajoz

La pequeña soñaba con volar. Se me rompía el corazón al verla postrada en su cama, aunque sacaba fuerzas de flaqueza para aparentar que todo iba a salir bien. Yo intentaba decirle siempre la verdad, aunque adaptada a su edad. Nunca mencioné la palabra maldita; le decía que estaba allí para que pudiéramos curarla y sonreía. Ella seguía soñando, sin ser consciente de que se acercaba el final. Amanecía cuando su corazón se detuvo. Entre lágrimas, pude ver cómo, posado en el alféizar de la ventana, trinó un pajarillo antes de emprender el vuelo… y sonreí.
Compartir: