CAST / GAL

La abuela vino a verme
María Teresa, 64, A Coruña

Como cuando era niña, y te daba tantos besos sabrosos en el escalón de tus esponjosos mofletes; como cuando observaba tu mirada de admiración intensa dirigida al centro de mi universo; pude ver, en tu tez, tan clara que contrastaba con tu pelo azabache, unas pecas.
Las acaricié con las yemas de mis dedos.
No imaginaba que, en mis sueños, pudiera sentirte como antaño, mas, al amanecer, supe que, realmente, eras tú, abuela.
En mis sueños, todavía siento tu amor por mí.
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