CAST / GAL

Frente al espejo
Carlos, 53, A Coruña

Casi sin querer se miró al espejo y descubrió que nunca era tarde para atreverse a ser uno mismo, para querer, para soñar, para volver a confiar de nuevo. Sonrió y entendió que nada resulta más provocativo que la verdad y que mostrar nuestras imperfecciones es el primer y quizás único camino para solucionarlas. Que el silencio siempre es el mejor lugar para encontrar la fuerza que necesitamos y que las palabras son poderosas pero necesitan ser utilizadas con amor. Pero sobre todo aprendió a valorar más el tiempo, entender lo que verdaderamente importa y no dudar en ser feliz.
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