CAST / GAL

Libros prestados
Lluvia, 38, Madrid

Finalista

Hacía meses que no se veían. Desde aquél café con el que prometieron llamarse de vez en cuando, que quedaban como amigos y ya se devolverían los libros.
Mateo se había obligado a borrar su teléfono, no se sentía con fuerzas de conservar un número al que querría llamar cualquier noche pasadas las 2.00 y las cuatro copas.
Hacía meses que no se veían, pero un martes cualquiera volvieron a encontrarse. Mateo la vio a lo lejos y se castigó pensando que aún no la había olvidado.
—Hola, Elia. Aún tengo tus libros.
—Hola, Mateo… Todavía sueño contigo.
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