CAST / GAL

Una historia del río Aqueronte
Lu, 17, Madrid

Mis pies eran bañados en la orilla por un agua negra y gélida.
 
Te avisté a lo lejos, sentada a bordo de una barca de madera oscura. Caronte la dirigía, mientras se peleaba contra las turbulentas olas y los espíritus que querían subirse a ella con desesperación.
 
Nuestras miradas se cruzaron, me reconociste en la distancia. Tus ojos me transmitieron todo lo que tus palabras ya no podían. El amor de mi difunta madre, tan ansiado y añorado. En tu mirada vi paz y un adiós, y con esa cálida sensación me desperté aquella mañana.
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