CAST / GAL

Hace un siglo.
Pilar, 71, Gijón

Soñé otro tiempo. Las palabras eran amigas y al tocar otra piel desprendían comprensión. Las miradas exhalaban aroma de suave dulzor. Las manos bailaban, siempre bailaban... y la música sonaba al ritmo de sus juguetones dedos.
No ansiaba más en mi sueño. Y esa era mi sorpresa. "No es posible", me decía. "Nadie manda, nadie grita, nadie llora. ¿Y yo? Nada me atormenta." Sentí alegría. Me desperté.
Fue hace un siglo. Pero sigue ese sueño alimentando mi vida.
Compartir: