CAST / GAL

La eternidad
Lucía, 48, A Coruña

Tumbada en una duna soñaba con refrescarme. Veía veleros y soñaba con su balanceo.
Pero eran mis sueños hormigueos, horizontes lejanos que no podía tocar.
Entonces soñé con aquella ola que me escupía contra la arena. Y del golpe me desperté. Me introduje en esa imagen que tenía por playa. La ocupé plenamente, con total libertad. Sabía que aunque el mar me tragara, ya no me iba a ahogar. Pues una vez despierta, ni con el sueño de la muerte dejaría nunca de seguir soñando, con esa misma certeza y sensación infinita de eternidad.
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