CAST / GAL

Iluminaciones
Beatriz, 24, León

Cuando me mudé a Barcelona, no imaginé que la vida adulta fuera así de solitaria. Todas las noches contemplaba las luces de la ciudad desde la ventana de mi habitación y recordaba aquella niña que fui, llena de sueños. Sueños nublados por la soledad.
Pero una noche, algo cambió. Presté atención a la vista que se tendía ante mí y me di cuenta de que detrás de aquellas ventanas iluminadas, se escondían millones de vidas, historias y sueños. Comencé a no sentirme tan sola (hasta acompañada) en aquella jungla de hormigón. Esa noche, volví a soñar.
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