CAST / GAL

E aquí los sueños
Tania, 28, Girona

Érase una vez un sueño, un soñador y su dueño; ambos tenían un sueño: el dueño soñaba con poseer el sueño del soñador, quien por su parte soñaba con dejar de tener dueño.
Una noche reinada por las estrellas se hicieron realidad sus sueños: el soñador amaneció siendo libre, y el dueño pasó a ser simplemente su propio dueño.
Así los soñadores pudieron darse cuenta de la importancia de sus sueños. Y de la pureza de ellos.
E aquí los sueños, los verdaderos dueños; e aquí la paradoja, de los sueños y sus vueltas de hoja.
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