CAST / GAL

LA JARDINERA FIEL
PEPE G., 59, SEGOVIA

Rosa tenía los geranios más hermosos del barrio. Por desgracia este maldito mal la llevó al hospital hace un año y ya no regresó.
Sus geranios seguían igual de hermosos. Comenzaron a rumorear que Rosa regresaba cada noche para cuidarlos.
Yo, que soy profesora de matemáticas, no puedo creérmelo, es solo una superstición.
Planté geranios en mi balcón, para demostrarlo. Los dejé a su suerte y están, tras seis meses, tan lozanos como los de Rosa.
He descubierto que todos estaban equivocados: Rosa no regresa solo para cuidar sus geranios, regresa para cuidar también los míos.
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