CAST / GAL

Un sueño
Kambugu, 43, Valencia

Hacia poniente se extendían las altas torres, de marfil y plata, reflejando sus pináculos en las aguas de la laguna. Del tálamo de plomo surgían los flamencos, como dragones vaporosos, estirando sus cuellos ante el descubrimiento de la luz atezada del ocaso. Recorrí las callejas, me entretuve en conversar con los árboles parlantes, bebí de las fuentes de vino bajo los soportales y degusté la miel que compartían con agrado las mismas abejas. No advertí que se trataba de un sueño hasta más tarde, cuando las gentes se encogieron de hombros al preguntarles si habían librado alguna guerra.
Compartir: