CAST / GAL

Sueños de ayer
Nuria Chicote, 43, Vitoria-Gasteiz, Álava

Nadie entiende cómo antiguamente podían dormir sin un Sueñamático donde programar los sueños. Gracias a este invento, la Humanidad ha conseguido despertares siempre felices, sin pesadillas.
Es cierto que ya no se componen canciones, ni poemas, pues resulta difícil crear algo intangible. Tampoco hay revoluciones. Simplemente, trabajamos en la fábrica de Neuroelectricidad mientras los niños aprenden con sus Profemáticas. Así obtenemos energía para el Sueñamático, la Lavamática y demás instrumentos del progreso.
Claro que ninguna Profemática ha podido explicarnos cómo actuar esta mañana, con el Gran Apagón. Estremecidos, hemos comprendido que esta noche vamos a tener que arriesgarnos a soñar.
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