CAST / GAL

Perderse para encontrarse.
Mery, 30, Talavera de la Reina

Otra historia con final infeliz.

Y, esta vez, me encontraba lejos de mi hogar, de mi familia. En una tierra que se me antojaba tan extraña como hermosa. Corría el año 2020.

¿Qué hice?

Aceptar este paréntesis.
Frenar, en un mundo a todo correr.
Descubrir la oportunidad de ver todo bajo otra mirada
(todo es cuestión de perspectiva).

Inventar una nueva forma de existir
donde no caben príncipes azules:
sólo una mujer empoderada
con muchas ganas de comerse el mundo.

En definitiva,
atreverme a abrazar la soledad:
ésa que en su justa medida
es clave para perderse
y después encontrarse.
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