CAST / GAL

La mariposa y el tigre
Aihao, 41, Valladolid

Cuando Mei abrió sus ojos el emperador la miraba. Se volvió música y comenzó a bailar jugando con su reflejo sobre el negro suelo lacado. Los pétalos rojizos de su vestido describieron sin esfuerzo las sendas del aire.
Repentinamente se pausó. Aihao, su ayudante, liberó una mariposa que voló con elegancia de aroma hasta sus dulces cabellos. Durante un breve instante prohibido miró al emperador, luego danzó evocando al agua.
Al acabar una invisible asfixia lo envolvía todo. Aihao temblaba. El emperador sonreía como un tigre. Ella dijo:
—Tranquilo, fue un sueño.
Y sonrió porque quiso, porque era ella, Mei.
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