CAST / GAL

Podrían hacerse realidad
Maruja Villa Toro, 28, Ávila

Había padecido insomnio largos años. No había terminado de cerrar los ojos y un sinfín de pesadillas lo aterrorizaban. Odiaba dormir, posponía tanto como le era posible la hora de ir a la cama y madrugaba más que el cantar del gallo.
Deseaba con toda su alma descansar. Harto de arrastrar los pies, acudió a un viejo santero, que, tras escuchar sus problemas, le advirtió:
- Ten cuidado con tus anhelos.
Desde esa noche duerme y renunció a absolutamente todo, pues tanto placer encontró en sus sueños que se arropaba con el sol bien alto y nunca más escuchó cacarear.
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