CAST / GAL

El sueño ajeno
Beth Le Hem, 50, Ortigueira

De vuelta a casa se sentó en el sillón verde, su única herencia materna, y se quedó dormida, tras otra dura jornada de limpieza en la maldita fábrica. En cuestión de segundos la acariciaba de nuevo aquel sueño: enfundada en un níveo vestido, la melena suelta, caminaba descalza por el cepillado jardín, sintiendo el frescor de la hierba. De su mano, una pecosa de mirada malaquita y alegre. Al fondo se acercaba, lenta pero decididamente, una figura masculina, esbelta y elegante, aunque borrosa ... siempre borrosa. Entonces despertó, y entendió: era la protagonista de un sueño ajeno.
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