CAST / GAL

Espantasueños
Orellanalasierra, 53, Torrelavega

Allí estaba yo crucificado por mi trabajo, como si de un Dios pagano se tratase, con la amenaza pendiente de la espada de borrar (la del olvido), esperando otro capricho en manos del destino, en manos de Innocenti. Yo, que he sido el sustento de la economía familiar, sin que nadie a cambio hubiese mediado una palabra conmigo.
Ojalá una nueva ensoñación compasiva de Roberto me convierta en un garabato flotante en medio del azul, del columpio y de aquellas piedras amontonadas desnudas dando cobijo a los espantapajaros que, como yo, un día se convirtieron en espantahombres.
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