CAST / GAL

Mañana será otro día
Escarlata, 60, A Coruña

Las luces de las cámaras la alcanzaron sin llegar a herirla.

La gente se arremolinaba para ver de cerca a sus ídolos, comprobar que aquellas criaturas, arrebatadoramente bellas, eran realmente de carne y hueso y no simples reflejos hermosos de una pantalla generosa.

Siempre soñó con ser actriz, vivir mil vidas en una. La fábrica de sueños la acunó desde la más tierna infancia, la consoló en sus momentos oscuros y la hizo vibrar en otros. Mientras los últimos espectadores abandonaban la sala y, acababa de barrer los restos de palomitas, lanzó un suspiro y pensó: "Mañana será otro día".
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