CAST / GAL

La lámpara
María, 55, Pedrido (Santiago de Compostela)

Soñé que encontraba una lámpara mágica y, al frotarla, un genio salía de ella.
- Pide un deseo pero no tengas prisa -me dijo- la paciencia es mi virtud.
Necesité cinco días con sus cinco noches para decidirme por un solo deseo. Mientras, el genio deambuló por el mundo.
Después de ese tiempo lo llamé:
- Genio, ya sé que deseo pedirte.
Una vez confesado el deseo, el genio regresó a la lámpara durante otros dos mil años más

a soñar que era libre.
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