CAST / GAL

Luz propia
Noemi Portela Prol, 30, Madrid

Llegó a una estancia en penumbra. Sintió cómo empezaba a faltarle la respiración, las manos de él abalanzándose sobre ella… Y de pronto, luz. Alguien había encendido una lámpara en aquella habitación.
- ¿Hola?, ¿hay alguien? – Preguntó María con voz temblorosa. Aquella luz le relajaba, pero también le inquietaba. Era algo nuevo y a él no le gustaban los cambios. Se estremeció.
Ante ella se abría un largo pasillo.
- ¿Hay alguien? – Volvió a preguntar.
A su derecha vio una silueta. Se fijó más detenidamente.
Era ella.
Cuarenta años después, se descubrió sonriéndole a su propio reflejo.
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