CAST / GAL

Gata, la gata
Xurxo, 64, Bergondo, A Coruña

Despertó al notar la cálida pero áspera lengua de la gata en su mejilla.
¡Gata, baja!, no quiero que te subas a mi cama.
Soñaba contigo Gata. Es la tercera noche seguida que tengo ese sueño. Sabes, hay quien dice que entonces se hará realidad.
La gata la siguió mirando mientras ladeada la cabeza.
¡No, no te lo puedo contar! sino no se cumplirá ya lo sabes.
Bueeeeno, soñé que me hablabas.
La gata, con un maullido de cierto desdén, bajó de la cama.
Susana creyó entender que le había dicho: ¡pues vaya cosa!
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