CAST / GAL

Sordociego
Laura, 20, A Rúa

De nuevo allí estaban, esas cálidas manos que insistían en hacer señas repetitivas al azar.

¿Por qué? ¿Qué sentido tiene este juego? Ya no es divertido, hace mucho que me he cansado.

No puedo ver ni escuchar, tampoco hablar; pero quiero hacerle saber que no quiero seguir jugando, así que le pegué. Me devolvió el golpe y continuó haciendo esas irritables formas con los dedos, nunca se rindió a pesar de que no podía entenderlo. Tardé mucho en comprender que esas formas tenían un significado; que era un lenguaje.

Descubrí que había puesto el mundo al alcance de mis manos.
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