CAST / GAL

SOÑÉ
Makonita, 52, Villablino

Soñé que no existían cables rayando el cielo, ni torretas metálicas cada trescientos metros.
Soñé que las luces que titilaban en la montaña eran el reflejo del sol en los cristales que se encontraban cuarenta y cinco grados inclinados y que por las noches el desierto se convertía en un árbol de navidad sin necesidad de cables.
Soñé que no había pantanos ni centrales nucleares porque las naves terrestres en las que habitábamos no necesitaban energía centralizada, eran autosuficientes recogiendo el agua y la electricidad del cielo.
El sueño que soñé queda todavía lejos aunque muchos otros lo sueñan.
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