CAST / GAL

Un café solidario
Margarita, 59, Santander

Él levanta sus 101 años arrastrando el andador a mi encuentro, me saluda efusivo. Me llama Mariamalia, así, todo junto, descarga 2 cafés en la máquina expendedora.
Rodeados de otros ancianos de ojos grises, conversamos sobre la vida pasada que compartimos, la fiesta de graduación, la boda, los hijos, la tienda que regentábamos, los dulces momentos de amor...
No le diré nunca, que me llamo Eloisa, que nunca estuve casada, ni tuve trabajo, ni hijos, ni hice el amor con alguien que me quisiera tanto.
Que voy cada tarde a verle, para vivir... un sueño.
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