CAST / GAL

Soñando
Eugenio, 56, Madrid

No solo miseria, angustia, incertidumbre, y dolor. Tampoco propósitos, ideas, firmeza y esfuerzo. Todo esto es insuficiente. Hay que recurrir a los sueños para salir de aquí.

Cojo la mochila y no miro hacia atrás. Nuno me da su mano de cinco años y se pega a mí. Dejo mi cuna, mi casa, a mi gente y parte de mí.

El tiempo aquí pasa muy despacio. Trabajando duro. Nuno se hace mayor y está bien. En realidad, los dos estamos bien. Sin embargo, mantengo la ilusión porque sigo soñando. Ahora… en mis sueños… alcanzo todo lo que perdí.
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