CAST / GAL

La visita de Hypnos
Yohana Anaya Ruiz, 28, Málaga

Alcíone vio a Ceice acercándose a ella y no pudo evitar derramar una lágrima. Corrió hacia su encuentro, pero la mirada de él denotaba que algo no iba bien. Ceice permanecía quieto, con la cabeza agachada, evitando que sus ojos se encontrasen.
Entonces pronunció aquellas palabras que removieron cada partícula de oxígeno del cuerpo de Alcíone. Primero, ella intentó tocar el pecho de Ceice sin el resultado que esperaba. Después, faltándole el aire, se llevó las manos a su garganta y abrió los ojos.
En la cama solamente estaba ella: Ceice nunca volvería.
Compartir: