CAST / GAL

Un sueño estando despierto
Yaiza, 32, Vigo, Pontevedra

La miraba sentado en el incómodo sillón del hospital. Le dolía la espalda y estaba cansado pero todo había merecido la pena. Desde que les dijeron que no podían ser padres de forma natural su vida se tradujo en consultas médicas, esperas, lágrimas, la barriga de su mujer llena de hematomas por los pinchazos e incertidumbre, mucha incertidumbre. Pero ahí estaba ella, sonriente y habladora, con el pelo enmarañado y dando el pecho a su bebé y pensó en la gran felicidad que sentía en ese momento. Al fin estaban viviendo su sueño.
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